Nuestra historia
En Hacienda Regenerativa San José, la tierra es tratada como un organismo vivo y cada decisión busca devolverle equilibrio y vitalidad. Entre las hileras de banano, el suelo respira distinto: oscuro, fértil y cuidado con paciencia y respeto. Aquí nada se desperdicia; todo vuelve a la tierra.
Las gallinas recorren el campo con libertad, aportando equilibrio al sistema: sus huevos son fruto de una alimentación sana y su presencia favorece el control natural de insectos, fortaleciendo el cultivo sin alterar su entorno. Más allá, los borregos pastan en áreas destinadas al manejo vegetal, manteniendo el crecimiento bajo control y devolviendo al suelo materia orgánica que lo nutre de forma natural.
Los cerdos, criados bajo el mismo enfoque responsable, forman parte del ecosistema productivo de la hacienda. Sus subproductos se aprovechan de manera consciente, cerrando ciclos internos y reduciendo desperdicios, sin romper la armonía del campo bananero.
En Hacienda Regenerativa San José, cada decisión responde a una visión clara: producir respetando la vida. Elegir los subproductos de esta hacienda es apostar por alimentos honestos, nacidos de un sistema que regenera el suelo, fortalece los cultivos y cuida el futuro desde la raíz.