Bananera regenerativa: ecosistema autosustentable
En Hacienda San José decidimos romper con el modelo agrícola tradicional y devolverle al cultivo de banano su naturaleza original: ser parte de un ecosistema vivo.
Durante décadas, la agricultura intensiva redujo la materia orgánica de los suelos a menos del 2%, debilitando las plantas y volviéndolas dependientes de fertilizantes y químicos. En San José apostamos por un camino distinto: agricultura regenerativa, un sistema que restaura la vida del suelo, captura carbono de la atmósfera y mejora la productividad de forma sostenible.
Nuestro modelo se basa en cinco pilares:
No remover el suelo.
Permitir la biodiversidad natural de plantas.
Integrar animales como borregos, gallinas y cerdos al sistema.
Eliminar por completo agroquímicos y fertilizantes.
Mantener el suelo siempre cubierto con vegetación viva.
Para facilitar la transición desarrollamos un inmunoestimulante foliar natural, que alimenta y equilibra la microbiota del banano, fortalece su sistema inmune. Esto nos permitió trabajar más de un año sin fungicidas ni fertilizantes, incluso frente a la Sigatoka negra.
Hoy nuestros suelos alcanzan hasta 4% de materia orgánica, los animales no requieren vacunas ni balanceados, y los residuos del banano —fruta de rechazo, hojas, tallos— se transforman en alimento de alta calidad para cerdos y aves, generando subproductos regenerativos con mayor valor nutricional y comercial.
En Hacienda San José no solo cultivamos banano: cultivamos suelos vivos, animales sanos y alimentos con propósito. Cada subproducto que sale de nuestra finca es una prueba de que regenerar la tierra también puede ser un buen negocio.